Calostro: el primer alimento para el recién nacido

mujer dando el pecho a bebé

El calostro es el primer alimento que encontrará tu bebé fuera del útero si decides hacer lactancia materna, y es ideal, suficiente y diseñado perfectamente para satisfacer todas sus necesidades iniciales. También es llamado comúnmente como “oro líquido” debido a su color amarillo dorado y sus múltiples beneficios. En este artículo, exploraremos las características del calostro, su duración y desmentiremos algunos falsos mitos que podemos encontrar a su alrededor.

¿Qué es el calostro?

El calostro es la primera leche que produce la madre, comenzando a producirse alrededor de las semanas 12-16 de embarazo. Aunque algunas mujeres pueden ver su presencia hacia el final del embarazo, a menudo no es visible hasta después del parto. Este líquido esencial se produce gracias al lactógeno placentario, que como su nombre indica es una hormona que se encuentra en la placenta. Por este motivo en lactancias inducidas no hay calostro, ya que no hay placenta que estimule su producción.

Este fluido es espeso y amarillento debido a su alta concentración de betacarotenos y vitaminas A y E. Además es una fuente rica en otras vitaminas, proteínas, minerales y anticuerpos que proporciona un poderoso impulso inmunológico y nutritivo para el bebé, actuando como una vacuna que le protege, ya que recubre los intestinos con una capa para aislar las bacterias y que no puedan ser absorbidas por el organismo. Su baja composición en grasa y azúcar, en comparación con la posterior leche madura, lo hace además más fácil de digerir por el recién nacido.

Además de sus nutrientes esenciales y su función inmunológica, el calostro también actúa como un laxante suave que favorece la expulsión del meconio. Meconio es el nombre para las primeras deposiciones que tiene el recién nacido, compuestas por lo que ha ido absorbiendo y acumulando en sus intestinos durante el embarazo. Así ayuda en la limpieza del intestino del bebé, preparándolo para la correcta absorción de la leche madura posterior y asegurando así un sistema digestivo saludable desde el inicio.

mujer dando el pecho a bebé

La transición de calostro a leche madura

Después del parto, al alumbrar la placenta, se produce un significativo cambio hormonal que hace que disminuya la progesterona y aumente la prolactina. Este cambio activa el proceso de producir leche de transición, menos espesa y de color más claro que el calostro, unos 3 días después del nacimiento. Esta es la llamada “subida de leche”, que si no se produjera pasados 5 días, sería adecuado hablar con la comadrona, ya que hay factores que pueden influir en ello, por ejemplo si ha quedado algún resto de placenta sin desprender del útero.

Esta transición se hace de forma gradual, gracias en parte a la lactancia a demanda como vemos en este artículo, y los beneficios del calostro siguen presentes en la leche materna durante un tiempo más. A medida que pasan los días, esta leche de transición se convierte en leche madura, que es más blanca y líquida, como la vendríamos reconociendo comúnmente. Y, aunque esta leche es ya la que esté hasta el fin de la lactancia, irá modificando su composición de forma increíble para adaptarse a las necesidades y al crecimiento de nuestro bebé.

el primer alimento del recién nacido

Falsos mitos sobre el calostro

A pesar de sus beneficios, existen varios falsos mitos sobre el calostro que pueden hacer dudar a algunas madres de que sea un alimento adecuado o suficiente para sus bebés. El mito más extendido es que el calostro no es suficiente alimento. El calostro sale en muy poca cantidad, pero es una cantidad perfectamente adaptada al pequeño estómago de un recién nacido, que es aproximadamente del tamaño de una cereza y, como hemos visto, satisface todas las necesidades nutricionales del bebé de los primeros días.

Otro mitro, muy relacionado con el anterior, es que el calostro no ayuda a establecer la producción de leche madura, y es todo lo contrario. Los recién nacidos están muchas horas succionando, la cual cosa puede hacer creer además que se quedan con hambre, pero esta alta demanda por parte del bebé es la que estimulará la producción para generar la leche de transición, posteriormente leche madura. Y un mito que encontramos sobretodo en otras culturas es que el calostro debe ser descartado porque es “sucio” o innecesario, y se priva a los recién nacidos de este alimento que como hemos visto es tan importante para ellos, pero esto es debido a desconocimiento y falta de información actualizada.

lactancia materna

El calostro es una maravilla biológica diseñada para proporcionar al recién nacido una nutrición esencial y una potente protección inmunológica, además de otros beneficios duraderos que hemos comentado. Aunque se produzca solo durante unos pocos días, su impacto perdura toda la vida del bebé. Así que ten por seguro que aprovechará muy bien estos primeros días de “oro líquido” a corto y largo plazo.

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