
Desde la aparición del primer diente, a prácticamente todas las familias nos han dicho que debemos comenzar con la higiene bucal de nuestros peques. Algunos profesionales insisten en el uso de flúor, mientras que otros recomiendan evitarlo. Pero, más allá del debate sobre el flúor, ¿alguna vez nos han hablado del resto de ingredientes de la pasta de dientes? La realidad es que muchos de sus componentes son cuestionables, especialmente para los más peques, que inevitablemente se tragan parte del producto al cepillarse. En este artículo, vamos a analizar los componentes más comunes de las pastas dentales comerciales y los posibles riesgos que pueden representar para nuestra familia.
Principales ingredientes de la pasta de dientes comercial
Triclosán: un antibacteriano innecesario
El triclosán es un agente antibacteriano que hasta hace algunos años se encontraba en muchos de los ingredientes de la pasta de dientes, y otros productos de higiene personal, con la intención de eliminar las bacterias dañinas. Sin embargo, lo que no siempre se menciona es que también afecta a las “bacterias buenas” que forman parte del microbioma bucal y son esenciales para la salud de la boca y del cuerpo en general. Su uso ha sido restringido en varios países y muchas marcas lo han eliminado de sus fórmulas debido a preocupaciones sobre su seguridad en nuestra salud y en el medioambiente.
Microperlas de plástico (Polyethylene): minúsculos contaminantes
Algunos ingredientees de la pasta de dientes contienen microperlas de polietileno, pequeñas bolitas de plástico que supuestamente ayudan a la limpieza mecánica de los dientes. Son microplásticos que no aportan ningún beneficio real a la salud bucal y pueden quedar atrapados en las encías o entre los dientes. Además, no se degradan fácilmente y acaban en el medio ambiente, contaminando los océanos y afectando a la fauna marina.
Sabores y colorantes artificiales: ¿para qué?
Los sabores y colorantes artificiales no tienen ninguna función más allá de hacer la pasta de dientes más atractiva, sobretodo para los peques. Pero, ¿realmente queremos añadir aditivos químicos innecesarios en algo que nuestros hijos probablemente se tragarán y que no tienen ningún beneficio para su higiene dental?
Edulcorantes artificiales: azúcar disfrazado en los ingredientes de la pasta de dientes
Parece contradictorio, pero la gran mayoría de pastas dentales infantiles contienen edulcorantes como sorbitol, aspartamo o sacarina para mejorar el sabor y hacerlas más atractivas. ¿Por qué es preocupante? Aunque no sean azúcares en sí, algunos edulcorantes pueden alterar la microbiota intestinal y realizar cambios en los niveles de insulina. Además, acostumbran a los peques a sabores artificialmente dulces, lo que puede influir en sus preferencias alimentarias.
Lauril Sulfato de Sodio (SLS): más espuma, más irritación
El SLS es un detergente que se utiliza en productos de higiene para generar espuma. Nos han acostumbrado a pensar que más espuma significa más limpieza pero, en realidad, no es un indicador de eficacia; además de que no es un ingrediente esencial para la limpieza dental, solo cambia la textura del producto. Puede causar irritación en la boca y favorecer la aparición de aftas, siendo más agresivo en peques, cuyas mucosas son más sensibles.
Dietanolamina (DEA): un químico innecesario
La DEA es un compuesto químico utilizado en productos de higiene para estabilizar su textura y hacerlos más espumosos. Al igual que el SLS, puede ser irritante para la piel y las mucosas, sin aportar beneficios reales en la salud bocal.
Dióxido de Titanio: prohibido en alimentos, pero en la pasta dental sí
El dióxido de titanio (TiO₂) es un aditivo que se usa en muchos productos para darles un color blanco brillante. Como en muchos de los ingredientes que estamos nombrando, se trata únicamente de una función estética, innecesario para la limpieza dental. La Unión Europea ha prohibido su uso en alimentos porque podría dañar el ADN de las células. A pesar de esta prohibición en alimentación, todavía se encuentra en muchos ingredientes de la pasta de dientes.
Otros ingredientes de la pasta de dientes con estudios inconclusos
Existen otros componentes como el propilenglicol, el fluoruro, los parabenos o la glicerina, que aunque están aprobados para su uso como ingredientes de la pasta de dientes, aún no cuentan con estudios concluyentes sobre su seguridad a largo plazo, especialmente en peques.
El flúor es el ingrediente estrella en la mayoría de las pastas dentales. Se ha utilizado durante décadas porque ayuda a prevenir las caries fortaleciendo el esmalte dental. Sin embargo, su seguridad en niños pequeños ha sido objeto de debate, ya que puede ocasionar fluorosis dental en dientes en desarrollo y es tóxico en grandes cantidades. Por eso, los pediatras recomiendan usar solo una cantidad mínima de pasta dental con flúor (del tamaño de un grano de arroz) en niños menores de 3 años y una cantidad del tamaño de un guisante en mayores de 3.
Alternativas más seguras
Entonces, ¿qué alternativa tenemos? Si después de leer sobre estos ingredientes de la pasta de dientes sientes que quieres buscar opciones más naturales y seguras, aquí te dejamos algunas alternativas:
- Optar por pastas sin flúor en bebés y, si decides usarlo, asegurarte de que sea en cantidades adecuadas para su edad. Algunas alternativas incluyen hidroxiapatita, que fortalece el esmalte sin los riesgos del flúor.
- Aceites naturales: como el de oliva o coco, tienen propiedades antibacterianas y ayudan a mantener la boca hidratada.
- Arcillas blancas: limpian suavemente sin dañar el esmalte.
- Aceites esenciales aptos para el consumo: como el de menta o árbol de té, que ayudan a mantener un aliento fresco de forma natural.
- Infusiones de plantas: como la caléndula, que tiene propiedades calmantes y antiinflamatorias.
Como véis, la mayor diferencia es que estos ingredientes de la pasta de dientes son conocidos para nosotros, pero los de la lista anterior… A veces no los sabemos ni pronunciar.
El hecho de que un producto esté en el mercado no siempre significa que sea 100% seguro o necesario. No se trata de alarmarnos ni de vivir con miedo a los productos comerciales, sino de informarnos y tomar decisiones conscientes sobre lo que usamos en nuestra higiene diaria como familia. La boca es una de las principales vías de absorción de sustancias en el cuerpo, por lo que cuidar qué ponemos en ella es fundamental. En la próxima compra, te invito a leer la etiqueta de ingredientes de la pasta de dientes que usas en casa. ¿Te animas a probar una alternativa más natural?
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