
Durante las últimas décadas, vamos siendo testigos de un cambio significativo en la forma en que la sociedad percibe y valora el papel del padre en la crianza de los hijos. Este cambio ha dado lugar a lo que se conoce como las “nuevas paternidades”, un movimiento que desafía las normas tradicionales de género y promueve una mayor implicación de los padres en el cuidado y la crianza. En este artículo, hablaremos de esta transformación y su repercusión en las dinámicas familiares y la sociedad en general.
Orígenes y evolución
Durante generaciones, hemos heredado la idea de que el papel del padre se limita a unos patrones establecidos por el imaginario colectivo que lo colocan en el exterior del hogar, dedicado al sustento económico familiar, a la no muestra emocional ni la implicación en la crianza de sus hijos. Sin embargo, las nuevas generaciones desafían estos moldes preestablecidos y la ampliación de sus bajas de paternidad ha hecho que puedan formar parte del día a día y creen una mayor vinculación inicial con sus bebés.
Las nuevas paternidades tienen su origen en el movimiento feminista de las décadas anteriores, que cuestionó y desafió los roles de género tradicionales y promovió la igualdad de género en todos los aspectos de la vida. A medida que las mujeres ganaban mayor independencia económica y profesional, surgió la necesidad de que los hombres asumieran un papel más activo en el cuidado de los hijos y en las tareas domésticas. Y éstos encontraron un lugar, que socialmente se les había vetado, en el que también se sentían cómodos y realizados.
Este cambio no ocurrió de la noche a la mañana, sino que es el resultado de un proceso gradual de concienciación y cambio cultural del que estamos viendo sus frutos a día de hoy en muchos hogares. A medida que más padres han comenzado a cuestionar las expectativas sociales y a buscar una mayor participación en la crianza de sus hijos, se ha ido produciendo un cambio en la percepción y el valor otorgado al papel del padre en la familia.
Características de las nuevas paternidades
Hay una serie de elementos que distinguen las nuevas paternidades de los roles tradicionales de padre. En primer lugar, los padres que adoptan este enfoque están más involucrados en la vida cotidiana de sus hijos, desde el cambio de pañales hasta la preparación de las comidas y la elección en la ropa que llevan. Además, estos padres están más dispuestos a cuestionar las normas de género y a desafiar los estereotipos que les marca la sociedad, y les sigue cuestionando a día de hoy, en sus actos.
Otro aspecto fundamental de las nuevas paternidades es la búsqueda de un equilibrio entre el trabajo y la vida familiar. Muchos padres están optando por reducir sus jornadas de trabajo o adoptar horarios más flexibles para poder pasar más tiempo con sus hijos y participar activamente en su crianza, en el cuidado si está enfermo o en la organización familiar. Esta tendencia refleja un cambio en la forma en que la sociedad valora el tiempo dedicado a la familia y reconoce la importancia de la presencia y el apoyo del padre en el desarrollo de los hijos.
Impacto en las familias
El surgimiento de las nuevas paternidades ha tenido un impacto significativo en la dinámica familiar y en la forma en que se estructuran las relaciones entre padres e hijos. Vemos una mejora en la calidad de sus relaciones, ya que los niños se benefician de la presencia y el apoyo activo de su padre en su vida cotidiana. Esto contrasta con el enfoque autoritario, muchas veces basado en el miedo, característico de roles más tradicionales.
A medida que más padres adoptan un papel más activo y comprometido en la crianza de sus hijos, se están derribando los estereotipos de género que han perpetuado la idea de que el cuidado de los niños es responsabilidad exclusiva de la madre. Este cambio genera una mayor satisfacción en las relaciones de pareja y fortalece la conexión familiar. Hacer equipo en la crianza no solo alivia la carga de la madre, sino que también fomenta una comprensión más profunda en los padres y promueve un ambiente familiar más armonioso.
Impacto en la sociedad
El movimiento de las nuevas paternidades también está teniendo un impacto en la sociedad en su conjunto, ya que está contribuyendo a crear una cultura más equitativa. Este cambio cultural es fundamental para alcanzar la igualdad de género en todos los aspectos de la vida y para construir una sociedad más justa. Este avance no solo beneficia a las familias, sino que también impulsa el progreso social y el desarrollo de una visión que pone el foco en el cuidado de los niños y sus necesidades.
Además, las nuevas paternidades están contribuyendo a cambiar las estructuras sociales y laborales para hacerlas más amigables con las familias. Cada vez más empresas están reconociendo la importancia de apoyar a sus empleados en la conciliación entre el trabajo y la vida familiar, ofreciendo alternativas como el teletrabajo, la flexibilidad horaria o los permisos remunerados. Este cambio refleja un entendimiento creciente de que la participación activa de los padres en la crianza no solo beneficia a las familias, sino que también aumenta la productividad y el bienestar de los empleados.
Se habla de los cambios que supone para una madre su maternidad, pero cada vez aparecen más estudios, con estas recientes nuevas paternidades, de que en ellos también se producen cambios. Sus niveles de testosterona descienden, por lo que biológicamente ellos también están preparados para hacer esos “ajustes internos” en pro de los cuidados del recién nacido. Papás, si estáis perdidos porque no tenéis referentes en este nuevo rol que estáis cogiendo, en triVu podéis encontrar una comunidad de padres con la que conversar, resolver dudas y hacer red. Veréis que compartida, la crianza se vuelve aún más placentera.
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