El plan posparto: un gran aliado

mujer rellenando plan posparto

Pasar de estar embarazada a tener un bebé en brazos es cuestión de un momento, no hay tiempo de preparación entre una fase y otra para asimilar que, quien antes estaba dentro de tu barriga, ahora está encima de ti. Y es entonces cuando se inicia el posparto, ese periodo de tiempo en el que nuestro mundo se tambalea, nuestras rutinas cambian y podemos encontrarnos desubicadas y algo perdidas. Pero la vida sigue, y en este momento vital no estamos tan disponibles como para sentarnos con calma a organizar qué va a pasar a nuestro alrededor a partir de ahora.

Lo ideal sería tener mínimamente pensada una organización, sobretodo esos primeros días posparto, y para eso sirve el plan posparto. Compras, comida, visitas, cuidados del bebé, la organización de las bajas laborales e incluso de la vuelta al trabajo. Por supuesto, una cosa es lo que tú organices en tu mente y plasmes en el papel, y otra cosa es la realidad que se dé, pero no es lo mismo partir de 0 que de una pequeña base que nos indica por donde empezar el camino. En este artículo exploraremos qué aspectos tener en cuenta para crear este plan posparto y cómo nos puede dar cierta estabilidad en esta etapa tan significativa.

mujer rellenando plan posparto

Qué es un plan posparto

Un plan posparto es un “mapa de ruta”, un conjunto de preparativos diseñados para ayudar a la nueva madre, y orientar a la nueva familia, a enfrentar las demandas físicas, emocionales y prácticas del periodo de posparto, sobretodo del posparto inmediato. Este plan puede incluir aspectos relacionados con el cuidado del bebé, la recuperación física de la madre, el apoyo emocional, la gestión del hogar y otras responsabilidades. Tener un plan detallado y personalizado puede marcar una gran diferencia en la experiencia posparto, ayudando a reducir el estrés y la ansiedad al saber que disponemos de recursos y apoyo y nos podemos centrar en nuestra recuperación y los cuidados del bebé de una forma más suave y positiva.

Gracias al plan posparto, podemos facilitar también una recuperación emocional y física de nosotras mismas. Si de forma habitual solemos dejar nuestro autocuidado en un segundo, tercer, o mayor plano, en un posparto no suele ni pasar por nuestra mente, y tener un plan posparto bien diseñado puede hacer que nos permitamos estos espacios propios de recuperación, autoexploración y prevención que tanto bien nos van a hacer en estos momentos.

Por otro lado, el cuidado de un recién nacido requiere una gran cantidad de tiempo y energía, lo que puede hacer que sea difícil manejar otras responsabilidades del hogar. Gracias al plan posparto podemos organizar de antemano estas tareas, con la pareja, la familia o una persona externa, para distribuirlas de forma que la madre se centre en ella y su bebé. Para eso, tener una red de apoyo sólida y saber a quién recurrir en momentos de necesidad es también esencial en el posparto.

posparto inmediato

Qué podemos incluir en nuestro plan posparto

Autocuidado

Dentro del autocuidado podemos englobar tanto la recuperación física, como la emocional, como el descanso, pero el autocuidado es fundamental. Aquí podemos tener en cuenta pautas sobre nutrición, y asegurarnos de tener siempre acceso a alimentos saludables y nutritivos, una rutina de ejercicios suaves adaptados al momento en el que nos encontremos y siempre bajo confirmación médica, todas aquellas visitas postnatales que necesitemos, como podrían ser las de la comadrona o la fisio de suelo pélvico, o incluso el reservar un tiempo para darnos una ducha.

Cuidados del bebé

Aunque por supuesto modificaremos decisiones y rutinas sobre la marcha a medida que vayamos conociéndonos con nuestro bebé, podemos tener un primer plan de aspectos importantes a tener en cuenta respecto a sus cuidados. Estos pueden incluir el tipo de lactancia que vamos a realizar y qué vamos a necesitar según una decisión u otra, la organización en las rutinas del sueño, tanto diurnas como nocturnas, los principales espacios para el cambio de pañal, con todos los elementos necesarios ya a mano, o incluso una lista de recursos a utilizar en caso de encontrarnos con situaciones comunes en los cuidados como pueden ser los cólicos, las erupciones cutáneas, la fiebre, las micciones y deposiciones, …

Logística del hogar

Aquí ya dependerá de las necesidades de cada hogar, pero anticiparlas y organizarlas con antelación puede aliviar mucha presión. Esto puede incluir la preparación de comidas con antelación (ya sea dejando comida lista para descongelar, contratar alguna suscripción de comida a domicilio o tener a mano restaurantes que sirvan a domicilio), la gestión de las compras de casa (cuándo y quién las hará), la organización del cuidado de otros hijos o animales, y la distribución de las tareas del hogar diarias como pueden ser las que giran alrededor de la ropa (lavar, guardar, cambiar) o la limpieza en general. Otra opción para agrupar todas estas tareas puede ser contratar a alguien externo para realizarlas durante unas semanas.

Dentro de este apartado, también podemos dedicar un espacio a asignar quién hará los trámites que tengan que ver con el nacimiento de nuestro bebé y a la organización de las bajas de maternidad y paternidad, así como reducciones de jornada o excedencias si es el caso, y la gestión de la vuelta al trabajo. Aquí tendremos que redefinir los puntos que ya hemos visto: reubicar nuestro tiempo de autocuidado, decidir con quién estará el bebé cuando estemos trabajando, volveremos a hablar de sus cuidados para dejar las pautas necesarias a quien corresponda y reorganizar la logística del hogar.

Visitas

Aquí podemos incluir tanto las visitas durante nuestra estancia en el hospital como una vez hayamos llegado a casa. Sabemos la ilusión que supone la llegada de un nuevo miembro a la familia, pero en estos momentos la prioridad es el descanso y recuperación de mamá y bebé y que el núcleo familiar se conozca, además no sabemos cómo va a ir el día de parto ni cómo nos vamos a encontrar. Podemos optar directamente por no recibir visitas de ningún tipo hasta nuevo aviso, que pueden ser 3 días como 1 mes como el tiempo que necesitemos, y nuestro alrededor tendrá que respetar esa decisión y esperar.

Si decidimos recibir visitas, podemos de antemano preparar una lista con las personas correspondientes, en qué horario podrán venir y durante cuánto tiempo podrán estar. Estas decisiones son importantes trasladarlas a las personas que elijamos antes del nacimiento de nuestro bebé, ya que puede que tengan unas expectativas que no están alineadas con nuestras decisiones, y después no vamos a estar en situación de entrar en negociaciones ni malestar.

Red de Apoyo

Identificar a las personas que pueden proporcionarnos apoyo práctico y emocional es esencial. Esto puede incluir a la pareja, familiares, amigos y profesionales de la salud. Asegurarse de que todos sepan cómo y cuándo pueden ayudar puede hacer una gran diferencia en la experiencia posparto, y en nuestro plan posparto podemos anotar en qué nos pueden ayudar para identificarlo rápidamente y movilizarnos según. El punto más difícil aquí va a ser aceptar y solicitar ayuda externa cuando sea necesario, pero nuestro alrededor está deseando ayudarnos y seguramente puedan hacer lo que necesitemos más fácilmente de lo que creemos.

Es también recomendable disponer del contacto de distintos profesionales que, puede que no necesitemos durante nuestro posparto, pero en caso de necesitarlos ya tener la información a mano, como puede ser una fisio de suelo pélvico, una fisio pediátrica, una psicologa perinatal, una asesora de lactancia, una asesora de porteo o grupos de apoyo en general.

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Cómo crear un plan posparto

Lo principal a la hora de crear un plan posparto es entender que cada madre es única, por lo que es importante reflexionar sobre tus propias necesidades y prioridades. Considera qué aspectos te preocupan más y qué tipo de apoyo crees que necesitarás, y ves montando tu plan según. Es importante involucrar a tu pareja y otros miembros de tu red de apoyo en la creación del plan para asegurarte de que todos entienden tus necesidades y tus límites. También podemos hablar con nuestra profesional de salud, ya que pueden ofrecernos valiosos consejos y recursos para ayudarnos. Además, te dejamos en la tienda de triVu un plan posparto listo para descargar y completar de forma gratuita.

Sobretodo, aunque es importante tener un plan, también es crucial ser flexible. Las circunstancias pueden cambiar, cada bebé, cada mamá y cada familia son únicas, y estar abierta a ajustar tu plan según sea necesario te ayudará a adaptarte mejor a las situaciones imprevistas. Igual que pasaba con el plan de parto (te dejamos aquí el link del que tienes disponible de forma gratuita en triVu), este plan es una guía de ruta que pretende ponernos en situación y prepararnos en cierta manera, pero hablamos de situaciones que no podemos controlar ni saber cómo se van a dar.

plan posparto

Tener un plan posparto preparado antes del parto es una herramienta poderosa para asegurar una transición más suave y positiva a la maternidad. Al reducir el estrés y la ansiedad, facilitar la recuperación física, proporcionar apoyo emocional, gestionar el hogar y establecer una red de apoyo, un plan posparto puede marcar una gran diferencia en la experiencia de la nueva madre. Prepararse con antelación permite a las madres concentrarse en lo que realmente importa: su recuperación y el cuidado de su recién nacido. Y recordad que este plan no es algo fijo, sino que es recomendable ir revisándolo a medida que pasan las semanas y actualizarlo para asegurarse de que siga siendo efectivo y práctico.

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