
El porteo es una práctica que muchas personas ven como una tendencia moderna, pero en realidad es un sistema ancestral que ha sido utilizado durante siglos en diversas culturas alrededor del mundo. A día de hoy, sigue siendo el único método para transportar a los bebés en muchas comunidades, no solo por comodidad, sino porque cubre necesidades fundamentales tanto para el desarrollo del bebé como para el bienestar de quien lo portea. En este artículo, exploraremos los múltiples beneficios del porteo y cómo puede mejorar la experiencia de crianza.
¿Qué es el porteo?
Desde el momento en que nacemos, llegamos al mundo en un estado de inmadurez. Nuestro desarrollo no está completo y dependemos por completo de nuestros cuidadores para sobrevivir. El porteo consiste en llevar al bebé en un portabebés ergonómico que permite mantenerlo en una posición segura y cómoda mientras está en contacto con su cuidador y permite a éste tener las manos libres. El porteo no solo facilita el transporte del bebé, sino que también le proporciona seguridad, contacto y estimulación, elementos esenciales para su crecimiento.
Si observamos con atención, los bebés tienen una facilidad innata para adaptarse a nuestro cuerpo cuando los cargamos. Sus piernas y brazos se ajustan de manera natural y tienen reflejos de prensión en manos y pies, igual que las crías de primates que se cogen al pelo de sus madres. Esto no es una coincidencia; forma parte de nuestra biología y responde a la necesidad de los bebés de estar cerca de sus cuidadores para sobrevivir y desarrollarse de manera óptima. Existen diferentes tipos de portabebés, como fulares, mochilas ergonómicas, bandoleras y mei tais, cada uno con sus propias características y ventajas. En nuestra red de profesionales puedes encontrar asesoras para ayudarte a elegir el más adecuado para ti.
Beneficios del porteo para el bebé
1. Favorece el desarrollo físico
Durante los primeros meses de vida, los bebés necesitan fortalecer su musculatura, especialmente en el cuello y la espalda, para poder sostener la cabeza y adquirir mayor control corporal. El porteo favorece este desarrollo de forma natural, ya que el bebé, al estar en movimiento con el adulto, ejercita constantemente estos músculos. Además, el porteo ergonómico permite que el bebé adopte la posición natural de “ranita” (con las rodillas más altas que el trasero), lo que favorece el desarrollo adecuado de la cadera y previene la displasia.
2. Previene la plagiocefalia
La plagiocefalia, o síndrome de cabeza plana, es una condición que puede desarrollarse en bebés que pasan demasiado tiempo acostados en una misma posición. El porteo reduce significativamente este riesgo, ya que mantiene al bebé en una posición vertical y evita la presión constante sobre el cráneo.
3. Alivia cólicos y reflujo
El sistema digestivo de los recién nacidos es inmaduro, lo que puede causar cólicos y reflujo. La posición vertical que ofrece el porteo facilita la digestión, el tránsito intestinal, reduce la acumulación de gases y minimiza los síntomas de estas molestias.
4. Regula el ritmo cardíaco, la respiración y la temperatura
Estudios han demostrado que los bebés porteados tienen una mejor regulación de la temperatura corporal, la respiración y el ritmo cardíaco. Al estar cerca del pecho del adulto su temperatura se mantiene estable, lo que es fundamental para los recién nacidos, especialmente los prematuros o de bajo peso.
5. Estimula el sistema nervioso
El porteo es una fuente continua de estímulos multisensoriales. Mientras es porteado, el bebé recibe información visual, auditiva, táctil, olfativa y vestibular (relacionada con el equilibrio y la coordinación motora). Esto contribuye al desarrollo de su sistema nervioso y psicomotor, preparándolo para interactuar con su entorno de manera progresiva y segura.
6. Favorece el contacto y el apego
Durante nueve meses, el bebé ha estado dentro del útero, en un ambiente cálido y seguro donde todo le resultaba familiar. Al nacer, el porteo le ofrece una transición más suave al mundo exterior, actuando como un refugio. En un mundo lleno de estímulos nuevos, el porteo le permite explorar desde un lugar seguro. Si se siente sobreestimulado, puede esconder su rostro en el pecho del adulto y regularse con el latido de su corazón y su respiración. Esto es especialmente beneficioso en los primeros meses de vida, cuando el bebé necesita sentirse seguro para desarrollar una base emocional sólida. Y no solo le aporta tranquilidad, sino que también fortalece el vínculo afectivo con su cuidador, favoreciendo un apego seguro.
7. Favorece la calma y el sueño
Los bebés porteados suelen estar más tranquilos porque sus necesidades son atendidas de manera más rápida y efectiva. El contacto piel con piel y el balanceo constante les transmiten seguridad, reducen el llanto y los niveles de cortisol (hormona del estrés) y favorecen el sueño. Un bebé que duerme mejor es un bebé más feliz y, por ende, unos cuidadores más descansados.
Beneficios del porteo para quien portea
1. Mayor libertad
Uno de los mayores beneficios del porteo es que permite tener las manos libres para realizar otras tareas mientras se atiende al bebé. Esto es especialmente útil para quienes necesitan realizar actividades diarias o tienen que atender a más de un hijo, sin necesidad de separarse del bebé.
2. Mayor practicidad
A diferencia de un carrito, un portabebés ocupa menos espacio, es más económico, más manejable y permite moverse con facilidad en cualquier entorno. Subir escaleras, caminar por calles estrechas o usar el transporte público es mucho más sencillo con un bebé porteado.
3. Favorece el bienestar emocional
El contacto constante con el bebé estimula la producción de oxitocina, la llamada “hormona del amor”, que ayuda a reducir el estrés y favorece el bienestar emocional. Esto es especialmente beneficioso en el posparto, un periodo en el que se experimentan grandes cambios hormonales y emocionales.
4. Protege la espalda y mejora la postura
Cuando se usa un portabebés ergonómico y bien ajustado, el peso del bebé se distribuye de manera equitativa, evitando sobrecargar la espalda y los hombros del porteador. Esto reduce el riesgo de dolores y favorece una mejor postura en comparación con cargar al bebé en brazos.
5. Puede ser utilizado por diferentes personas
El porteo no es exclusivo de la madre; cualquier persona del entorno puede llevar al bebé con un portabebés, permitiendo que el padre, abuelos u otros cuidadores participen en su crianza y fortalezcan su vínculo con él.
6. Es una experiencia placentera
Más allá de la comodidad y los beneficios prácticos, el porteo es una experiencia emocionalmente enriquecedora. Poder sentir al bebé cerca, percibir su calor y su respiración, y compartir momentos de calma y conexión, es algo único y especial.
El porteo no es una moda pasajera, sino una práctica ancestral respaldada por la ciencia y la experiencia de generaciones. Es una forma de crianza que respeta las necesidades naturales del bebé y que, al mismo tiempo, facilita la vida de los cuidadores. No solo es una herramienta útil y cómoda, sino una forma de conectar con tu bebé y hacer de la crianza una experiencia más amorosa y placentera. ¡Anímate a probarlo y descubre cómo el porteo puede transformar tu día a día!
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