Alimentación complementaria a partir de los 12 meses: ¿qué cambia?

alimentación bebé 12 meses

Cuando nuestro peque cumple aproximadamente un año, es posible que tengamos la sensación de que hemos recorrido un camino enorme respecto a la alimentación complementaria.

Lleva ya unos seis meses descubriendo alimentos, texturas, sabores y formas de comer. Probablemente ha aprendido a manejar mucho mejor la comida, a comer con las manos, a utilizar los cubiertos a su manera y a sentarse con nosotros en la mesa. Y nosotros también solemos estar mucho más tranquilos que al principio. 😌

Entonces aparece una nueva pregunta: ¿Y ahora qué? ¿Tiene que comer más? ¿Hay que reducir la leche? ¿Ya puede comer lo mismo que nosotros? ¿Tenemos que empezar a ofrecerle determinadas cosas?

La respuesta corta es que no hay un cambio radical que ocurra en la alimentación complementaria a partir de los 12 meses. La alimentación sigue evolucionando poco a poco, y cada peque lo hace a su ritmo.

alimentación bebé 12 meses

Después del año, la alimentación complementaria va ganando protagonismo

La alimentación complementaria empieza alrededor de los seis meses, raíz de que nuestro peque cumpla una serie de requisitos que vimos en este artículo. Desde entonces, los alimentos van adquiriendo progresivamente más protagonismo. Y ese proceso continúa durante el segundo año de vida.

A partir de los 12 meses, la mayoría de peques ya pueden comer casi los mismos tipos de alimentos que el resto de la familia, siempre teniendo en cuenta sus habilidades para comer y evitando formas o texturas que puedan suponer un riesgo de atragantamiento. Pero esto no significa que, al cumplir un año, tengamos que conseguir que nuestro peque coma grandes cantidades de comida sólida. Habrá días en los que coma muchísimo y otros en los que prácticamente parezca que ha decidido alimentarse del aire.

Puede haber épocas en las que vuelva a rechazar alimentos que antes comía encantado, momentos en los que tenga menos interés por la comida o días en los que prefiera unas cosas y no quiera probar otras. Y todo eso puede formar parte del proceso de la alimentación complementaria.

Seguimos pudiendo ofrecer alimentos variados y nutritivos, sentarnos juntos a comer y permitir que sea el propio peque quien vaya regulando cuánto necesita comer. Su proceso de aprendizaje consiste precisamente en prestar atención a sus señales de hambre y saciedad y responder a ellas, en lugar de intentar decidir nosotros cuánto tiene que comer, tal y como vimos en esta guía sobre cuánto deben comer.

Por eso, cumplir un año no significa que tengamos que empezar a perseguir cantidades. Seguimos ofreciendo. Seguimos acompañando. Seguimos dejando que aprendan.

qué puede comer un bebé de 1 año

¿Y qué pasa con la leche?

Aquí puede aparecer otra de las grandes dudas. Si nuestro peque toma pecho, no es necesario retirarlo porque haya cumplido un año. La OMS y UNICEF recomiendan continuar con la lactancia materna hasta los 2 años o más, junto con una alimentación complementaria adecuada.

La leche y la laimentación complementaria no están compitiendo por ocupar un único lugar. Durante estos meses ambos forman parte de la alimentación, mientras poco a poco los alimentos sólidos van teniendo cada vez más presencia.

Por eso tampoco necesitamos establecer una especie de “transición” en la que de repente haya que conseguir que coma mucho más y tome mucha menos leche. No existe un día concreto en el que pasemos de “mi bebé está haciendo alimentación complementaria” a “ahora ya tiene que comer como un adulto pequeño”. Es un proceso gradual.

Si no toma lactancia materna, a partir de los 12 meses puede ofrecerse leche de vaca entera, pasteurizada o UHT y sin azúcares añadidos, dentro de una alimentación variada.

Y, por supuesto, las necesidades pueden variar mucho de un peque a otro. Si existen dudas concretas sobre su alimentación, crecimiento o consumo de leche, podéis comentarlas con su pediatra o con un profesional especializado en nutrición infantil.

alimentación complementaria a partir de los 12 meses

Agua, sal, azúcar… y la comida de todos

Podemos ofrecer agua con frecuencia y dejar que el peque beba según su sed. Podemos tenerla disponible durante las comidas y también a lo largo del día, para que poco a poco vaya incorporándola como algo cotidiano.

Con la sal, en cambio, no necesitamos pensar que al cumplir un año ha llegado el momento de empezar a salar sus platos. La recomendación es seguir utilizando muy poca sal y, si la utilizamos, a poder ser sal yodada, y limitar los alimentos con alto contenido en sal.

Y algo parecido ocurre con el azúcar. Que nuestro peque cumpla un año no significa que de repente necesite azúcar añadido, bollería, galletas o productos ultraprocesados. Podemos seguir priorizando alimentos variados y poco procesados, dejando estos productos fuera de la alimentación habitual. La OMS recomienda evitar los alimentos y bebidas con alto contenido en azúcar.

Mientras tanto, la comida familiar puede ir adquiriendo cada vez más protagonismo. Ya podemos comer prácticamente lo mismo juntos: unas lentejas, arroz con verduras, tortilla, pasta, fruta… Adaptando cuando sea necesario el tamaño, la textura o la forma de presentar los alimentos y teniendo siempre presentes los riesgos de atragantamiento. Poco a poco podemos empezar a sentir que nuestro peque forma parte de verdad de la mesa familiar.

alimentación bebé de un año

Quizás lo más importante al llegar al año sea recordar precisamente esto: no hay que tener prisa.

La alimentación complementaria no termina cuando cumplen 12 meses. Tampoco tenemos que conseguir que dejen de tomar leche, ni que coman una determinada cantidad de comida, ni que acepten todos los alimentos.

Durante el segundo año seguirán aprendiendo.

Habrá comidas estupendas y otras en las que apenas probarán nada. Habrá alimentos favoritos que aparecerán durante semanas y otros que parecerán completamente descartados para siempre… hasta que un día vuelvan a quererlos. Y está bien.

Podemos seguir ofreciendo alimentos variados, compartir la mesa, escuchar sus señales de hambre y saciedad y permitir que la relación con la comida se vaya construyendo poco a poco.

Porque no hay un día en el que nuestro bebé se despierte y haya pasado oficialmente de “estoy aprendiendo a comer” a “ya sé comer”.

Es un camino. Y todavía queda mucho por descubrir. 💚

Leave a comment

In response to:

Alimentación complementaria a partir de los 12 meses: ¿qué cambia?

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

TriVu Nos gustaría mostrarle notificaciones de las últimas noticias y actualizaciones.
Desestimar
Permitir notificaciones